Ayudar a las personas a crecer sus negocios es una de las cosas más valiosas que podemos hacer
Ayudar a las personas a crecer sus negocios es una de las cosas más valiosas que podemos hacer
Esta no es una historia que empezó siendo increíble..
En el año 2010 dirigía tres compañías. Una gran compañía en el sector alimentos con más de tres mil empleados alrededor del mundo y operaciones en cinco países. Una fundación que trabaja por los derechos de los niños en condiciones de pobreza, pobreza extrema, violencia, explotación laboral y sexual. y Una compañía en el sector educativo con la que estaba abriendo mercado en Estados Unidos.

Ya conocía internet y en ese momento veía que era la mejor solución tecnológica para vender en línea a cualquier lugar del planeta.
Así que una agencia me hizo una propuesta para hacer este trabajo por cinco mil dólares.
Lo que pasó fue que no se generó una sola venta. Y yo me quedé sin palabras. Y muchas preguntas.
Desde entonces supe lo importante que era dominar la habilidad de vender en línea. Y empecé a aprender.
Luego, en 2014 tuve mi mayor pérdida con mi negocio de alimentos y tuve que volver a empezar con menos un millón de dólares, un bebé en brazos, una laptop y sin casa. Tuvimos que vivir en la habitación de la casa de un familiar algunos meses.
Soy escritora, así que busqué opciones de trabajos remotos que me permitieran ganar dinero desde casa, escribiendo, porque me había prometido ser una mamá presente y un trabajo de oficina no era una opción.
Empecé escribiendo artículos para el SEO de un marketplace como Alibaba en España.
Después de perder este trabajo por varias situaciones, tuve que volver a buscar. Encontré una opción con un marketplace similar al anterior pero de sexshop. Algo en lo que jamás pensé que trabajaría.
El primer contrato me pagaba 6 euros por 350 artículos. Si me iba bien, continuaba. Gané 1 dólar porque la plataforma descontaba 5.
Estos artículos que escribía empezaron a generar mejor rendimiento que los otros de la tienda y tuve un flujo alto de trabajo. Hasta que me ofrecieron el cargo de jefe de redacción.
Lo rechacé.
No sabes lo que me costó ese trabajo — por todos mis ideales sobre la práctica sagrada de la sexualidad.
Aunque fue precisamente eso lo que me permitió tener éxito con mis artículos.
Supe que había llegado el momento de hacer un cambio.
Al final fue una gran experiencia, porque fue mi primera práctica como redactora publicitaria. Y cuando lo recuerdo me río por todo lo que viví alrededor de este trabajo.
Cosas como tapar el portátil porque me daba pena que me vieran en un sitio de replicas de fulano de tal.
Así que empecé a escribir para marcas. Como me pedían escribir en WordPress y no tenía ni idea, decía que sí.
Estudiaba todo lo que me era posible sobre WordPress. Luego me pidierón más servicios y estudiaba hasta 18 horas en línea, todo lo gratis que podía sobre marketing digital con mi bebé en brazos.
Con el tiempo pude pagar mentorías con grandes referentes del mercado de habla hispana e inglesa, hasta que me convertí en directora creativa, copywriter, growth, media buyer, programadora, diseñadora y desarrolladora web. Y finalmente, en creadora de estrategias de conversiones y de interacciones.
Esta no es una historia que empezó siendo increíble..

En el año 2010 dirigía tres compañías. Una gran compañía en el sector alimentos con más de tres mil empleados alrededor del mundo y operaciones en cinco países. Una fundación que trabaja por los derechos de los niños en condiciones de pobreza, pobreza extrema, violencia, explotación laboral y sexual. y Una compañía en el sector educativo con la que estaba abriendo mercado en Estados Unidos.
Ya conocía internet y en ese momento veía que era la mejor solución tecnológica para vender en línea a cualquier lugar del planeta.
Así que una agencia me hizo una propuesta para hacer este trabajo por cinco mil dólares.
Lo que pasó fue que no se generó una sola venta. Y yo me quedé sin palabras. Y muchas preguntas.
Desde entonces supe lo importante que era dominar la habilidad de vender en línea. Y empecé a aprender.
Luego, en 2014 tuve mi mayor pérdida con mi negocio de alimentos y tuve que volver a empezar con menos un millón de dólares, un bebé en brazos, una laptop y sin casa. Tuvimos que vivir en la habitación de la casa de un familiar unos meses.
Soy escritora, así que empecé a buscar opciones de trabajos remotos que me permitieran ganar dinero en remoto, porque me había prometido ser una mamá presente y un trabajo de oficina no era una opción.
Empecé haciendo artículos para el SEO de un marketplace como Alibaba en España.
Después de perder este trabajo por varias situaciones, tuve que volver a buscar. Encontré una opción con un marketplace similar al anterior pero de sexshop. Algo en lo que jamás pensé que trabajaría.
El primer contrato me pagaba 6 euros por 350 artículos. Si me iba bien, continuaba. Gané 1 dólar porque la plataforma descontaba 5.
Estos artículos que escribía empezaron a generar mejor rendimiento que los otros de la tienda y tuve un flujo alto de trabajo Hasta que me ofrecieron el cargo de jefe de redacción. Lo rechacé. No sabes lo que me costó ese trabajo — por todos mis ideales sobre la práctica sagrada de la sexualidad. Aunque fue precisamente eso lo que me permitió tener éxito con mis artículos. Supe que había llegado el momento de hacer un cambio. Al final fue una gran experiencia, porque fue mi primera práctica como redactora publicitaria. Y cuando lo recuerdo me río por todo lo que viví alrededor de este trabajo. Cosas como tapar el portátil porque me daba pena que me vieran en un sitio de replicas de fulano de tal.
Así que empecé a escribir para marcas. Como me pedían escribir en WordPress y no tenía ni idea, decía que sí.
Empecé a estudiar todo lo que podía sobre WordPress. Luego me empezaron a pedir más servicios y estudiaba hasta 18 horas en línea, todo lo gratis que podía sobre marketing digital con mi bebé en brazos.
Con el tiempo pude pagar mentorías con grandes referentes del mercado hasta que me convertí en directora creativa, copywriter, growth, media buyer, programadora, diseñadora y desarrolladora web y creadora de estrategias de conversiones y de interacciones.
Han pasado 12 años desde entonces
Y he tenido la oportunidad de trabajar con startups y empresas de diferentes sectores y tamaños.
Desde pequeños negocios locales hasta ser parte de los equipos de marketing de compañías que invierten más de un millón de USD en publicidad al año.
Y amo ayudar a las personas a crecer sus negocios porque pienso que cuando un negocio crece hay expansión y se crean mejores condiciones para todos.
Siempre pienso en mis origenes y en mis experiencias.. y es importante que sepas que cuando te ayudo es como ayudarme a mí misma a recuperarme de una gran pérdida o ayudar a mi familia.
Así de sagrado..
Si estás haciendo algo extraordinario para construir un mundo mejor, podemos hacerlo juntos.
Bruna Hypatia♡
Han pasado 12 años desde entonces
Y he tenido la oportunidad de trabajar desde entonces con startups y empresas de diferentes sectores y tamaños. Desde pequeños negocios locales hasta ser parte de los equipos de marketing de compañías que invierten más de un millón de USD en publicidad.
Y amo ayudar a las personas a crecer sus negocios porque pienso que cuando un negocio crece hay expansión y se crean mejores condiciones para todos.
Siempre pienso en mis orígenes y en mis experiencias.. y es importante que sepas que cuando te ayudo es como ayudarme a mí misma a recuperarme de una gran pérdida o ayudar a mi familia.
Así de sagrado.
Si estás haciendo algo extraordinario para construir un mundo mejor, podemos hacerlo juntos.
Bruna Hypatia♡
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